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Declaración de estrategia
Llamamiento en pro del desarrollo de
Normativas y Servicios Humanitarios Internacionales para Emigrantes
Heridos o Traumatizados durante su Viaje
Preparado por la CCIM en nombre de todas las ONG y presentado
a modo de declaración conjunta de las ONG ante el Comité
Permanente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados en la reunión del 25 de junio de 2007, Ginebra
Señor Presidente:
Las ONG celebran la atención que el ACNUR y los Estados
vienen prestando a esta cuestión, así como los documentos
que se ha entregado, y agradecen su declarada voluntad de comprometerse
con la protección de los flujos migratorios mixtos.
Los flujos mixtos de migración plantean situaciones sumamente
complejas, pero su protección no lo es.
Las ONG que obran en el terreno nos han pedido que se preste
mayor atención al respecto. Una madre ha sido tirada por
la borda delante de su hija frente a la costa de Haití
en su periplo hacia Florida; emigrantes etiopes y somalíes
son maltratados o asesinados por quienes los transportan, y otros
mueren en su travesía del Golfo de Aden rumbo a Yemen.
Y ocurre prácticamente otro tanto en fronteras terrestres.
No son incidentes excepcionales. Son un clarísimo exponente
del riesgo endémico que acarrea cruzar ciertas fronteras.
Son acontecimientos recurrentes, no hay nada nuevo, pero estos
sucesos vienen cobrando mayor relieve en los medios de comunicación.
Varias portadas del pasado mes mostraban a aquellos 26 seres humanos
agarrados a unas redes de pesca y zarandeados durante tres días
en medio del Mediterráneo, retrato de la apremiante
necesidad de algún tipo de protección organizada.
De hecho, en estas embarcaciones y en estas travesías,
un pequeño porcentaje de las personas que se ha rescatado
y detenido expresa su temor a ser perseguidas empleando términos
que corresponden estrictamente a la Convención sobre Refugiados.
Coincidimos con el ACNUR y los Estados en la necesidad de seguir
protegiendo a quienes reivindican con motivos su derecho al asilo,
actuando en el marco de toda la legislación internacional
vigente que ampara a los refugiados desde hace 56 años,
pero no basta; también se ha de tratar la situación
de los demás emigrantes.
Sólo en el año 2006, las autoridades de inmigración
de las Islas Canarias estiman en 6.000 el número de víctimas
mortales y desaparecidos en su intento de travesía desde
la costa occidental de Africa con destino a las Canarias; luego
queda bien claro que muchas de las personas que se lanzan a la
mar tienen sobrados motivos para tener miedo de morir en el intento.
Celebramos la existencia del Plan de 10 puntos que ha redactado
el Alto Comisionado Guterres y estamos deseando seguir colaborando
y perfeccionando su contenido. Nos complació especialmente
que el Alto Comisionado hablara del Plan en su viaje a Yemen en
el mes de marzo de este año.
Entendemos que el mandato del ACNUR consiste ante todo en identificar
y ofrecer la protección necesaria a quienes acreditan una
razonable solicitud de asilo. No obstante, siendo tan alto el
riesgo para tanta gente, y habida cuenta que los índices
de mortandad vienen creciendo incesantemente por la combinación
de circunstancias que forman los contrabandistas de seres humanos,
los traficantes, las rutas cada vez más peligrosas que
toman los emigrantes por salvar dificultades, etc., las conversaciones
internacionales, y las conclusiones a las que se llega, no pueden
zanjar el problema llamando sencillamente al resto de los viajeros
"emigrantes económicos", aunque el 90% o el 95%
de algunos grupos no correspondan técnicamente a las definiciones
de refugiados y solicitantes de asilo que recoge la Convención
sobre Refugiados. Puede que no sean solicitantes de asilo, pero
muchos son víctimas de la trata de seres humanos
u otros crímenes internacionales organizados. Son de facto
innumerables las víctimas de la extorsión, el atraco,
la violación o el asesinato en alta mar y en otras zonas
fronterizas.
La protección no es sólo para los solicitantes
de asilo y los refugiados. Opinamos que la responsabilidad de
protección que cumplen los mandatos internacionales ha
de basarse en el riesgo de muerte que corren las personas, no
en su estatus.
Las ONG, dispuestas en todo momento a colaborar, animan al ACNUR
y a los Estados a ampliar y mejorar sus reflejos de salvamento
y protección para todas las personas que corren un riesgo
mortal en flujos migratorios mixtos, lo cual supone una protección
específica para quienes sufren traumas por el peligro,
la violencia o la tragedia de su travesía, independientemente
de cuál fuera su motivación inicial de emigrar.
Sugerimos asimismo:
- Teniendo en cuenta la pericia sin parangón del ACNUR
en el ámbito de la protección, el ACNUR habría
de ayudar al desarrollo de directivas y medidas, como las que
ya se ha desarrollado con la Organización Marítima
Internacional, en colaboración con la Oficina del Alto
Comisionado para los Derechos Humanos y la Organización
Internacional para las Migraciones, al igual que con otros socios
de organizaciones internacionales y ONG. Considerando el número
de muertos y desaparecidos que computan los medios de comunicación
y las ONG, queda bien clara la necesidad de mejorar las normativas
y otros mecanismos al respecto.
- Si acaso se menciona que una persona que voluntariamente
monta a bordo de una embarcación peligrosa, se adentra
en el desierto o toma otro tipo de riesgo en su travesía
se desvincula de sus derechos de protección ante dichos
riesgos, cabrá recordar, entre otras cosas, las normativas
internacionales vigentes que amparan a las víctimas de
la trata de seres humanos aunque hayan dado su previo consentimiento.
- Teniendo en consideración el carácter urgente
y a la vez complejo de la cuestión, el ACNUR debería
inmediatamente y al más alto nivel darle la prioridad.
Compartimos el parecer de aquellos Estados que han introducido
recientemente este tópico en la iniciativa "Foro
del Alto Comisionado". Sin duda vendría bien una
Conclusión del Comité Ejecutivo, no precisamente
sobre salvamento marítimo, sino acerca de las normativas
y las soluciones operativas para la protección de los
refugiados y los emigrantes cuya vida se ve amenazada en la
mar o en el paso de las fronteras. Desarrollar una Conclusión
práctica requiere suma precisión y determinación
en el marco de un proceso que habrá de involucrar a expertos,
organizándose a la vez "Reuniones Consultivas Informales"
con Estados y otras entidades.
Como bien apunta el ACNUR en los documentos de la reunión
de hoy, la migración mezclada es sin lugar a dudas "un
fenómeno mundial". En un mundo "globalizado",
la migración se dispara, no tanto debido a efectos de llamada
y rechazo, sino por una reciprocidad de intereses, y por
vez primera en la historia, no se trata llanamente de millones
de refugiados y emigrantes en busca de trabajo y esperanza, sino
de Estados necesitados de millones de trabajadores adicionales.
La realidad no es sólo la migración, sino la migración
mezclada de todo tipo. Todos los Estados y varias organizaciones
intergubernamentales y no gubernamentales presentes en esta sala
mandarán delegados al primer Foro Global sobre Migración
y Desarrollo que se celebra en Bruselas y aprovecharán
esta gran oportunidad de abordar dicha realidad.
Agradecemos al ACNUR su compromiso con estas cuestiones muy reales
de protección de los flujos migratorios mixtos.
Gracias
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