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Press Releases
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24 septiembre 2007
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Llamado urgente en pro de
una respuesta internacional ante la situación del los Boat
People y demás emigrantes heridos o traumatizados cuando
cruzan fronteras
Obispo de Yibuti en Ginebra esta
semana para lanzar un llamamiento directo
Una madre tirada por la borda delante de su hija ante la costa
de Haití en su intento por alcanzar Florida; un hombre
que pierde las dos piernas por haber sido obligado a mantenerse
de pié en un tanque de gasolina en un barco que iba a Europa;
26 náufragos agarrados a unas redes de pesca y zarandeados
durante tres días en el Mediterráneo; hombres, mujeres
y niños apuñalados, asesinados, hambrientos y sedientos
hasta casi morir, violados, drogados por la fuerza, y/o abandonados
en la mar o el desierto. Todas estas son situaciones harto corrientes.
Estas personas son víctimas, necesitan protección
y ayuda, atención médica para quienes estén
heridos físicamente, cuidados psicosociales para las personas
traumatizadas, y, para los niños que no van acompañados
por un adulto, procesos oficiales de determinación de lo
que más conviene hacer con ellos. Todos requieren asistencia
humanitaria.
Hoy día hacemos un llamado en pro de una respuesta que
sea algo más que ad hoc, sin discrimación
y con arreglo a unas normas internacionales que ha de fijarse
de modo urgente.
Tras ver a miles de somalíes y etiopes pasar por su diócesis
con la esperanza de sobrevivir la peligrosísima travesía
del Golfo de Aden rumbo a Yemen, Monseñor Giorgio Bertin,
obispo de Yibuti y Administrador Apostólico de Mogadiscio,
vendrá a Ginebra del 26 al 28 de septiembre para encontrarse
con altos cargos de las Naciones Unidas y la comunidad internacional
y pedirles que actúen frente a este sufrimiento humano.
El miércoles 26 de septiembre, el obispo Bertin tomará
la palabra durante una conferencia en el Centro Internacional
de Conferencias de Ginebra. En su calidad de miembro de la Comisión
Católica Internacional de Migración, aúna
su voz a los de otros miembros y socios de la CCIM de Europa,
Australia y las Américas, preocupados por la situación
de estas personas.
Johan Ketelers, Secretario General de la CCIM, apunta que "si
bien es cierto que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados y otras organizaciones obran para brindar
protección y otros servicios exclusivamente a refugiados
y solicitantes de asilo, cabe destacar no obstante que se debe
fijar normas internacionales no discriminatorias para asistir
a cualquier emigrante herido o traumatizado que cruza fronteras,
tengan o no tengan derecho para solicitar el estatus de refugiado.
El señor Ketelers añade que la organización
cada vez mayor de servicios psicosociales y de otros servicios
en favor de las víctimas de la trata de seres humanos,
de los supervivientes de la tortura y de otras personas que han
padecido la guerra o una catástrofe natural debe servir
de ejemplo de lo que puede hacerse en favor de todos los emigrantes
que son víctimas de la violencia cuando cruzan fronteras.
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